Blog 23 Julio

Los seres humanos utilizamos algunos sistemas especializados de nuestro cerebro para transformar los datos en bruto que impactan nuestros sentidos. A través de estos sistemas los datos se vuelven información.

De la misma manera, a través de la experiencia desarrollamos la capacidad de utilizar la información para convertirla en algo aún más valioso. Este activo que agrega un valor mayor a nuestras acciones cotidianas es el conocimiento.

A diferencia de la información, el conocimiento es útil para la toma de decisiones exitosas. Mientras que la información sólo sirve para realizar algunas tareas básicas, el conocimiento garantiza que nuestras acciones vayan más allá de la mera repetición mecánica.

Finalmente, si somos capaces de realizar variadas tareas a partir del conocimiento, podemos decir que tenemos aprendizaje. El aprendizaje es entonces la organización y el aprovechamiento adecuado del conocimiento.

Una empresa también necesita un sistema que le ayude a interpretar su información para tener una realidad frente a su mirada y a partir de la cual pueda tomar decisiones comerciales. Se requiere una constante interpretación de datos, para convertirlos en información, y en posterior conocimiento.

Estos sistemas se conocen con el nombre de BUSINESS PERFORMANCE MANAGEMENT. Dentro de éstas se encuentran el Business Process Management, el Business Intelligence, y herramientas IT Management o de administración de activos de tecnología de la información.

Todos estos sistemas siguen el mismo principio cognitivo ya descrito, que consiste en interpretar datos, organizarlos, disponerlos, y ofrecer un resultado final en forma de una realidad concreta. En el caso de empresas la realidad se refiere por supuesto al tipo de clientes, sus necesidades, las dificultades que hay para satisfacerlas, las cualidades de la competencia, las tendencias comerciales.

La situación es la misma que para un ser humano: sin una interpretación de los datos, lo único que habría sería una masa de datos sin ningún orden y sin ningún sentido. Si una empresa no ve un sentido en sus datos, entonces no puede decidir una dirección para sus movimientos, y estos serán torpes y errados.

Lo que para los seres humanos sería el aprendizaje, en el caso de las compañías es el proceso de mejoramiento continuo. En últimas podemos decir que lo que pretenden estas soluciones informáticas es garantizar que una empresa pueda crecer constantemente y sin pausa.

Datos, información, conocimiento, aprendizaje. Esta es la cadena de la información, el ciclo de vida de ese activo tan preciado y definitivo para las compañías de hoy.

La ciencia y la tecnología siguen avanzando en la capacidad de interpretar datos, y las empresas pueden aprovechar estos avances cada vez de una manera más efectiva. La facilidad para adquirir estas herramientas también ha aumentado así como la oferta de estos servicios. La decisión hoy en día no es si usar o no BI, sino cuál de todas las opciones de BI escoger.

- dexon

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