Blog 5 Agosto

La reciente incorporación de la tecnología a los negocios ha transformado las dos partes de esta relación. Por un lado las exigencias puestas sobre la tecnología han aumentado. La tecnología actual tiene que poder responder a una serie de desafíos que antes no se conocían.

Por otro lado los negocios han expandido sus fronteras gracias a la velocidad de decisión que les otorga la tecnología. También han transformado sus relaciones con los clientes y con todos los interesados en el desarrollo de los procesos internos y externos de la compañía.

Esta relación ha traído una profunda transformación en el papel de los encargados de los procesos corporativos. Tradicionalmente, el encargado de la parte tecnológica, es decir, el líder de TI, tenía a su cargo algunos aspectos muy específicos del equipo tecnológico de las empresas.

Por otra parte, los gerentes operativos estaban enfocados sólo en el crecimiento corporativo del negocio, con lo que sus actividades estaban ceñidas a aspectos organizativos y de decisiones exclusivamente de negocios. Ahora la situación se ha trasformado y los límites entre estos dos niveles se han confundido.

Por una parte, en la actualidad se espera que un líder de tecnología, conocido como CIO (Chief Information Officer) no sólo tenga todas las cualidades técnicas que le permitan garantizar el correcto funcionamiento de los activos tecnológicos de la compañía, sino que también pueda tomar parte de los exámenes relativos al desarrollo del negocio.

De esta manera el CIO se puede convertir en un aliado de la gerencia y alinear realmente los activos de la tecnología a las necesidades del negocio que está siendo planteado desde una perspectiva gerencial específica. También muchas decisiones importantes pueden tomar en consideración la opinión del CIO, quien desde su perspectiva tecnológica puede aportar consejos importantes.

Por otro lado, los CEO’s (Chief Executive Officer), y en general los gerentes de las compañías, también necesitan empezar a conocer a profundidad las posibilidades reales que ofrece la tecnología en la actualidad para el desarrollo de los negocios. Esto implica un compromiso de conocer y aprender diariamente sobre las nuevas tecnologías que van emergiendo.

Con esto, las estrategias del negocio se harán acordes a las posibilidades reales y a las necesidades de la compañía en la dirección de mejorar sus condiciones de competitividad frente a otras compañías y frente a la satisfacción que pueden ofrecerle a los clientes.

Para que el complemento entre CIO y CEO sea el más eficaz, la clave está en buscar siempre pararse en lo que se conoce como la cultura digital. Tanto los gerentes como los líderes de TI tienen que tener claridad en que la meta de su organización debe ser lograr una cultura completamente enmarcada en lo digital.

A partir de este logro todo, es decir, empleados, clientes, gerencia, etc., estará direccionado en un mismo sentido, lo que traerá la coherencia necesaria para el éxito de los planes trazados y la satisfacción de todos los involucrados.

- dexon

0 Comment

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *